El cielo en octubre’25
¡Mes de Superluna y Estrellas Fugaces!
Este mes de octubre nos regala varios eventos fáciles de disfrutar desde cualquier cubierta o costa. Prepara tu mirada hacia la brújula más fascinante: el universo.
Para quienes vivimos cerca del mar o pasamos largo tiempo navegando, el cielo nocturno es mucho más que un espectáculo: es algo así como una brújula natural. La más antigua. Octubre nos regala varios eventos fáciles de disfrutar desde cualquier cubierta o, por qué no, sentados tranquilamente en un lugar tranquilo. Prepara tu mirada. La Luna, algunos planetas y una lluvia de meteoros nos están preparando el mejor festival de luces.
Inauguramos esta serie de artículos mensuales donde hablaremos de los acontecimientos estelares más importantes y, además, aprenderemos sobre curiosidades del cielo.
1. El calendario lunar
Es importante entender el ciclo lunar en determinadas zonas de navegación, ya que es lo que provoca las mareas. En octubre, tenemos dos momentos clave:
Luna Llena – Superluna
La Luna alcanzará su fase llena estando muy cerca de la Tierra. Por tanto, se verá ligeramente más grande y brillante de lo normal. Pero además, este alineamiento, llamado sizigia, provoca los fenómenos bimensuales de las mareas vivas y muertas (alta y baja).
Luna Nueva
Es el momento en que la Luna no es visible. La marea también es viva en esta fase. Al no haber luz lunar, el cielo estará en su punto más oscuro, ofreciendo la mejor visibilidad para las estrellas profundas y la lluvia de meteoros de este mes. Así que, ¡preparad los sextantes!
2. Encuentros planetarios y estelares
Los planetas y cúmulos estelares siempre han servido de guías históricos para la navegación. En este apartado revisaremos las referencias más visibles del mes en curso.
La Luna con Saturno y Neptuno
Busca a la Luna cerca de Saturno, el cual es visible a simple vista. Neptuno, más tenue, requerirá prismáticos.
La Luna se encuentra con Las Pléyades
Pasará cerca del cúmulo estelar de Las Pléyades, que es uno de los grupos de estrellas más bellos y además, fáciles de ver.
La Luna cerca de Júpiter
Será fácil de reconcoer ya que Júpiter es inconfundible. Es uno de los cuatro planetas más brillantes.
La Luna y Venus
El brillo de Venus puede ser tan intenso que confunde con luces artificiales. La luna pasará cerca.
Mercurio en su mejor momento
Será visible bajo, en el horizonte, justo después del ocaso. Es el mejor momento del mes para identificarlo.
3. Estrellas fugaces y otros espectáculos
Octubre es el mes de las Oriónidas, una lluvia de estrellas famosa por ser fragmentos del histórico Cometa Halley. Toma su nombre de la constelación de Orión, el cazador. Orión es una de las constelaciones clave para la navegación invernal en el hemisferio norte, con estrellas tan conocidas como Rigel y Betelgeuse.
Además, las condiciones este mes son ideales ideales para su observación. Y es que el pico de esta lluvia de meteoros coincide con la Luna Nueva (21 de octubre). Esto significa que la oscuridad será máxima, permitiendo ver las estrellas fugaces más débiles.
Consejo: Simplemente relájate y mira hacia cualquier dirección del cielo oscuro a partir de la medianoche. Se estima que podrán verse hasta 20 meteoros por hora.
Curiosidades astronómicas: el cielo explicado fácil
Superluna, Microluna y la intensidad de las mareas
La Luna no orbita la Tierra en un círculo perfecto, sino en una órbita elíptica (ovalada). El conocimiento de esta órbita es vital para entender las mareas, especialmente para quienes dependen del calado en aguas poco profundas.
¿Cómo afecta al mar?
Cuando tenemos una Superluna, como la del 7 de octubre, la Luna Llena se encuentra en el Perigeo. Al estar más cerca, su atracción gravitatoria es máxima, generando una marea viva excepcionalmente intensa. Esto significa que la diferencia entre la marea alta y la marea baja es máxima (pleamar muy alto y bajamar muy bajo). Por tanto, en el caso de tener que navegar es importante tener en cuenta la limitación de nuestro calado. En el caso de la Microluna, la Luna Llena se encuentra en el Apogeo. La atracción gravitatoria es entonces menor, por lo que las mareas vivas son más suaves.
Pongamos números para que, quizás, quede más claro a algunos. La diferencia de distancia entre una Superluna y una Microluna es de unos 48.000 kilómetros. Esto tiene un impacto real y medible en el nivel y la fuerza del agua.
Cuando navegamos por la noche, lejos de la contaminación lumínica, tenemos el privilegio de ocupar las butacas de primera fila y observar el inmenso teatro cósmico. ¡No olvidéis actualizar vuestra agenda náutica con los espectaculares eventos estelares del mes!



